Mi arquetipo Coatlicue: mi síntesis


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Justo hoy me place hacer un corte entre lo que he sido durante estos años y lo que deseo gestar. Hace unos cuantos días, hablaba con una colega humanista respecto a los vacíos, a esos huecos que habitan en mí, esos espacios con los que hay que aprender a vivir y que en dado caso, si lo decido sólo yo puedo llenarlos, visualizaba también a la luna de plata y metafóricamente me vislumbraba como ella (aun cuando tú quien lees esto creas que mi comentario pudiera ser no políticamente correcto dada la aparente soberbia comparación), y la veía en mis ojos porque aún llena de cráteres ella ilumina, ella despierta gozo e inspira, más bien espejeo en ella porque  si yo quiero puedo ser ella y  recordando a Borges: “quizás alguien decida beber esta luna a cucharadas”.

Nadie dijo que los pasos serían ligeros al tomar la decisión de andar por este paraje que yo escogí, yo no sabía que intrínsecamente tarde que temprano mi heroína terminaría con mi adversaria y que todas mis máscaras se confrontaría; yo no sabía cuánto miedo y frío calaría los huesos en la travesía de la noche oscura; no sabía que con la soledad no había tregua, que ella decidiría aleccionarme, habitarme desde siempre y dentro de tanta ambivalencia en mi, por un lado taladrara mis más profundos  cráteres y por el otro alumbrara mi esencia creativa dándome ese espacio para entablar temas conmigo, de mi, respecto a mí y para mí, de pronto contándome historias, otras vendiéndome mentiras, algunas más reinventándome con mitos y alguna más visitando mi pasado aun cuando no me atreva a visitar a los fantasmas del castillo ahora. Ella, tibia y libre está aquí surfeando esta oleada conmigo, jugando a la alquimista, a veces intelectualizando y otras simplemente haciendo síntesis en una lágrima.

Justo ahora, como siempre, siento vivo el arquetipo de la madre, desde la Coatlicue, hasta la Tonatzin, la Guadalupe, la Isis, la Shakti; no pienso,  sino más bien “siento” que voy hilvanando una nueva génesis hoy desde mis propias entrañas, hoy me doy la oportunidad de mirar el espejo y así como la Coatlicue con la mitad del rostro de mujer y la otra mitad descarnada, restaurar  mi microcosmos para como luna llena, ponerme ese collar de corazones y latir infinitamente sin aplazar más la vida.

@Rosariocardosop

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