La herida: el lugar por donde entra la luz


GRIETAS

 

A 5 días de que termine este año me parece importante tomar este espacio de presencia y consciencia para mirar todas las luces y las sombras de este año.

Siempre digo que “Tan bajo caes, tan alto subes, tan expansiva nuestra luz como densa nuestra sombra”. Asumo que ha sido un año complicado, un año de pérdidas pero también de restauración total y admito que es la hora en la que me sigo acomodando.

Una de las cosas que este año me ha dado es la práctica de la elección consciente, la entera comprensión de que soy dueña de cada una de mis emociones y que aunque cliché pero real: yo elijo cómo me quiero sentir y que sentirme vulnerable también está bien.

En las redes sociales sólo mostramos nuestra mejor versión, dejamos ver nuestras sonrisas y logros mas no nuestra tristeza ni nuestro llanto, nunca dejamos ver nuestra añoranza y súplica y menos aún cuando caemos de rodillas, pero a todos nos pasa, todos en algún momento nos quedamos sin batería, todos en algún punto necesitamos abrazos, escucha activa, compasión y compañía mientras nos sanamos.

Este año se fue mamá y mi hermana Ros, este año mi gatita tuvo que quedarse en mi antigua casa, vendí mis muebles y me deshice de muchas cosas, este año llegué a habitar un nuevo espacio luego de un segundo asalto a mano armada, este año también cerré círculos de equipo de trabajo y círculos sociales,  como probablemente te darás cuenta hubieron espacios de mucha tristeza, sin embargo, también este año fue de mucho crecimiento, de mucho contacto conmigo, de tocar universos sutiles, de dar saltos cuánticos profesionalmente hablando, de atravesar la cortina de humo que se disfraza de miedo y de evolucionar y ensanchar mi corazón, sin duda un año de engrosar la piel en donde ya no cualquier alfiler se siente y me doy cuenta que entre más rotos estamos más podemos servir a los demás, entre más frágiles y vulnerables más conexión con los otros porque a todos nos habita el dolor y la desesperanza, porque muchas veces somos más humanos de lo que quisiéramos, ¿y por qué no decirlo?… encarnamos una herida a momentos sangrante, pero bien decía Rumi,  el antiguo y místico  poeta sufí: <<La herida es el lugar por donde entra la luz>>.

Tengo la convicción de que la riqueza de los vacíos es que podemos llenarlos de lo que queramos, yo los voy llenando de amigos maravillosos, de letras, de libros, de yoga, de abrazos, de besos, de momentitos, de paisajes, de canciones, de movimiento. A veces no tengo fuerzas o energía para llenar de nada, entonces los lleno de silencios. Dicen los grandes sabios que Dios habita en el silencio, así que entonces lleno de mi vacío de El Todo, de esa fuerza innegable que todo lo habita, de esa que somos parte y lo olvidamos.

Luego de todo quiero compartirte las 10 cosas más relevantes que agradezco este año. Ser agradecidos genera bendiciones y desde ahí nos sembramos de un lugar diferente:

  1. Gracias por tantos amigos (te incluyo), me siento cobijada por el amor que recibo.
  2. Gracias porque pian pianito voy aprendiendo a confiar en la vida, me doy cuenta que lo que voy viviendo es lo necesito justo en este preciso momento para expandirme y evolucionar.
  3. Gracias por mi nuevo espacio, me encanta la zona y puedo salir a caminar feliz por los camellones que las circundan.
  4. Gracias por toda la abundancia que recibo todos los días, desde ese libro que contenía las palabras que necesitaba recordar hasta esa factura pagada por haber puesto mis dones al servicio de los demás.
  5. Gracias por la posibilidad de haber tenido a la mamá que tuve, su herencia fue mi espiritualidad, esa es mi brújula en los momentos oscuridad.
  6. Gracias por el café de las mañanas, es sin duda uno de mis rituales favoritos.
  7. Gracias porque puedo mirar mi sombra y aún así abrazarme. En mi oscuridad está mi olla de oro, y a mayor negrura más posibilidades para brillar.
  8. Gracias por la incomodidad que es justo lo que me invita a moverme y sembrarme distinto.
  9. Gracias a lo que no fue, eso da lugar a lo que por derecho y vibración me corresponde.
  10. Gracias al caos, mi caos sé que me alineará el corazón con la vida, y si además le ponemos una buena dosis de amor y voluntad el orden se apoderará de cada una de mis aristas.

Gracias por leerme, gracias por recibirme, gracias por conectar.

¿Tu año como fue?, ¿tú qué agradeces?…

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