7 PROPÓSITOS QUE PROBABLEMENTE OLVIDASTE


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Se nos fue el año y con él probablemente un montón aprendizajes, algunos a la buena otros a la incómoda pero todo abona, lo más importante es lo que hagas a partir de ahora con ese montón de lecciones.

Me gusta pensar en esa frase que pareciera hasta cliché pero entre más pasa el tiempo más segura estoy de que la felicidad es una elección, es un asunto interno que se simplifica en estar más atentos y abrazar lo que sí hay, muchas veces de manera inconsciente vamos a donde no se nos trata bien, a donde no hay para nosotros queriendo recibir de fuera todo eso que podemos y es nuestro deber darnos a nosotros mismos, queremos que alguien más nos de el amor que sentimos que nos falta o que sane nuestras heridas cuando es nuestra responsabilidad total y absoluta el nutrirnos, el sanarnos y cuidar de nosotros mismos.

Imagino que tienes una lista de propósitos, quizás muchos de ellos tengan que ver con el tener, con el conseguir algún objeto o logro, sin embargo es una gran oportunidad para que te mires una y otra vez con objetividad, generosidad y compasión. Me gustaría hoy darte algunas ideas sobre cosas para practicar y desarrollar este 2020 aspectos internos que te pondrán en otra frecuencia e indudablemente te abrirán el camino para materializar otros sueños:

  1. Practica la generosidad. Lo que das te lo das, comparte lo que sabes o lo que puedas. Muchas veces sentimos que cuando damos perdemos pero no, es una ley que todo lo que damos vuelve por una dirección u otra multiplicado. Eso sí, haz consciente tu dar y mira y escucha la necesidad del otro, escucha tu intuición y nunca pases sobre ti. Cuando tú das desde un corazón abundante el efecto es bien diferente a cuando das desde la carencia o a cambio de algo.

 

  1. Practica el chisme inverso. Sí, en lugar de hablar mal de alguien a sus espaldas habla bien, resalta sus cualidades, lo que aporta, lo que sabe. Recuerda que la crítica negativa destruye. Hablar bonito de otros es honrarnos a nosotros mismos pues como se dice: “Del corazón habla la boca”… o sea que cada quien da lo que tiene.

 

  1. Llena de presencia y poder este momento. Sí, no te ausentes, se necesita de presencia para mirar las oportunidades. La mayor parte del tiempo estamos en el pasado o añorando algo a futuro, y no es que tenga algo negativo planear, sin embargo los cimientos están aquí: aprendiendo amar lo que hay. Lo que hoy vives es lo que necesitas para dar ese salto cuántico que quieres dar. Cuando tú inviertes tiempo y energía consciente en algo y además le pones corazón, el resultado será proporcional a ese enfoque en este preciso momento.

 

  1. Confía en la vida. Cuando te sugiero confiar en la vida me refiero a que no te resistas ante lo que se mueve, ante lo que se va, todo tiene un para qué aunque hoy no alcances a verlo. Sé que pareciera nada sencillo pero la mayor parte del tiempo anhelamos estar bien y para estar bien mucho de lo que hoy nos rodea deberá disolverse y con ello un pedacito de tu viejo yo. Al que le duele es al ego, verás que pasará y el ajuste valdrá la pena, son cambios de piel para alinearnos con nuestro propósito.

 

  1. Observa tu sombra y hazte consciente de tu lado oscuro. Considera que somos luz y sombra, tenemos los dos polos. La envidia, la ira y todo lo que estas emociones densas conllevan es humano, lo más importante es que lo observes, que lo reconozcas y lo transformes. No es el otro, eres tú y lo que sientes. Si sientes algo negativo o incómodo obsérvalo y asúmelo, pues lo que no es asumido no es redimido. Carl Rogers, un gran psicólogo humanista decía: “La curiosa paradoja es que cuando me acepto tal como soy, entonces es que puedo cambiar”.

 

  1. Mucho se habla del hacer y poco del descansar: descansa. El descanso es tan importante como el ejercicio o el comer sano, es una gran oportunidad para que tus células y neuronas se regeneren, para que tu sistema nervioso se relaje y tu cuerpo en general tome fuerzas para lo que sigue. Piensa que a veces hacemos más no haciendo y una manera de evadir tu realidad es hacer, y hacer y hacer. No tienes que hacer tanto para que alguien te quiera (incluido tu jefe), tu valía no radica en tus logros ni el reconocimiento externo, además ni tu paz ni tu salud tienen precio.

 

  1. Regálate 10 respiraciones conscientes al día. Respirar es una manera de habitarte y escuchar lo que necesitas, de calmar tu mente un momento y hacer reseat. Respirar nos da claridad y espacio para tomar decisiones, cambia nuestras ondas cerebrales y nos permite mirar las cosas con ojos frescos. Inténtalo a cualquier hora del día y siente el efecto, verás que es magia pura.

 

Que tu práctica interna sea prioridad para que logres permanecer por más tiempo en estados de contento y gratitud. Siémbrate desde la consciencia y la responsabilidad y seguramente tendrás un gran año.

Con amor

Char

La herida: el lugar por donde entra la luz


GRIETAS

 

A 5 días de que termine este año me parece importante tomar este espacio de presencia y consciencia para mirar todas las luces y las sombras de este año.

Siempre digo que “Tan bajo caes, tan alto subes, tan expansiva nuestra luz como densa nuestra sombra”. Asumo que ha sido un año complicado, un año de pérdidas pero también de restauración total y admito que es la hora en la que me sigo acomodando.

Una de las cosas que este año me ha dado es la práctica de la elección consciente, la entera comprensión de que soy dueña de cada una de mis emociones y que aunque cliché pero real: yo elijo cómo me quiero sentir y que sentirme vulnerable también está bien.

En las redes sociales sólo mostramos nuestra mejor versión, dejamos ver nuestras sonrisas y logros mas no nuestra tristeza ni nuestro llanto, nunca dejamos ver nuestra añoranza y súplica y menos aún cuando caemos de rodillas, pero a todos nos pasa, todos en algún momento nos quedamos sin batería, todos en algún punto necesitamos abrazos, escucha activa, compasión y compañía mientras nos sanamos.

Este año se fue mamá y mi hermana Ros, este año mi gatita tuvo que quedarse en mi antigua casa, vendí mis muebles y me deshice de muchas cosas, este año llegué a habitar un nuevo espacio luego de un segundo asalto a mano armada, este año también cerré círculos de equipo de trabajo y círculos sociales,  como probablemente te darás cuenta hubieron espacios de mucha tristeza, sin embargo, también este año fue de mucho crecimiento, de mucho contacto conmigo, de tocar universos sutiles, de dar saltos cuánticos profesionalmente hablando, de atravesar la cortina de humo que se disfraza de miedo y de evolucionar y ensanchar mi corazón, sin duda un año de engrosar la piel en donde ya no cualquier alfiler se siente y me doy cuenta que entre más rotos estamos más podemos servir a los demás, entre más frágiles y vulnerables más conexión con los otros porque a todos nos habita el dolor y la desesperanza, porque muchas veces somos más humanos de lo que quisiéramos, ¿y por qué no decirlo?… encarnamos una herida a momentos sangrante, pero bien decía Rumi,  el antiguo y místico  poeta sufí: <<La herida es el lugar por donde entra la luz>>.

Tengo la convicción de que la riqueza de los vacíos es que podemos llenarlos de lo que queramos, yo los voy llenando de amigos maravillosos, de letras, de libros, de yoga, de abrazos, de besos, de momentitos, de paisajes, de canciones, de movimiento. A veces no tengo fuerzas o energía para llenar de nada, entonces los lleno de silencios. Dicen los grandes sabios que Dios habita en el silencio, así que entonces lleno de mi vacío de El Todo, de esa fuerza innegable que todo lo habita, de esa que somos parte y lo olvidamos.

Luego de todo quiero compartirte las 10 cosas más relevantes que agradezco este año. Ser agradecidos genera bendiciones y desde ahí nos sembramos de un lugar diferente:

  1. Gracias por tantos amigos (te incluyo), me siento cobijada por el amor que recibo.
  2. Gracias porque pian pianito voy aprendiendo a confiar en la vida, me doy cuenta que lo que voy viviendo es lo necesito justo en este preciso momento para expandirme y evolucionar.
  3. Gracias por mi nuevo espacio, me encanta la zona y puedo salir a caminar feliz por los camellones que las circundan.
  4. Gracias por toda la abundancia que recibo todos los días, desde ese libro que contenía las palabras que necesitaba recordar hasta esa factura pagada por haber puesto mis dones al servicio de los demás.
  5. Gracias por la posibilidad de haber tenido a la mamá que tuve, su herencia fue mi espiritualidad, esa es mi brújula en los momentos oscuridad.
  6. Gracias por el café de las mañanas, es sin duda uno de mis rituales favoritos.
  7. Gracias porque puedo mirar mi sombra y aún así abrazarme. En mi oscuridad está mi olla de oro, y a mayor negrura más posibilidades para brillar.
  8. Gracias por la incomodidad que es justo lo que me invita a moverme y sembrarme distinto.
  9. Gracias a lo que no fue, eso da lugar a lo que por derecho y vibración me corresponde.
  10. Gracias al caos, mi caos sé que me alineará el corazón con la vida, y si además le ponemos una buena dosis de amor y voluntad el orden se apoderará de cada una de mis aristas.

Gracias por leerme, gracias por recibirme, gracias por conectar.

¿Tu año como fue?, ¿tú qué agradeces?…

Un café contigo


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Ahora que el año termina, creo que es hora de sentarnos a tomar un café con nosotros mismos y hacer un inventario de todo lo que bonito que conseguimos. Sé que también anduvimos a momentos entre zancadillas, pero yo tengo la teoría de que tan bajo caemos tan alto subimos, a mayor negrura y oscuridad tanta más luz recibiremos.

Te cuento que una de las cosas que más he aprendido este año es a estar presente, vaya tarea, esto de convertirme en mi propia observadora es todo un viaje, el entender que los pensamientos que habitan en mi me pertenecen mas yo no les pertenezco a ellos es liberador, el abrazar lo que hay sin resistir es una tarea fuerte pero es sanadora, finalmente la gran tarea es aprender a confiar en la vida, el entender que hay una coreografía cósmica que debe ocurrir para que las personas estemos donde hay que estar para aprender lo necesario, expandirnos, evolucionar y dar un salto cuántico, y aprender también en medio de esta danza cósmica a bailar y a divertirnos para así fluir desde la gracia es lo que hará la diferencia entre una vida gozosa y el sentir que nada nos alcanza para ser felices aquí y ahora.

En mis casi 38 años he visto ante mis ojos un montón de milagros pasar y yo quiero invitarte a que te reconectes, a que pidas a eso en lo que creas con el nombre que le pongas, a que cierres los ojos y con profundo amor y confianza desde tus anhelos más profundos le pongas voz a tus deseos para que comiencen a existir y lo más importante: ¡no bajes los brazos! Porque cuando trabajamos por algo invariablemente llega, algunas veces no eso que queríamos pero sin duda algo mejor.

Creo que todo lo maravilloso de la vida está en la punta de nuestra nariz, más bien nuestra tareas consiste en derrumbar todas esas barreras y resistencias que nos mantienen a un brazo de distancia de toda la muchosidad que hay para nosotros.

Entre otras de las cosas que me ha gustado tomar de la vida ha sido la magia, el intentar sentir la conexión que tengo con todo lo que me rodea, desde lo más cercano  hasta la luna y los planetas, el mirar la influencia que ejerce la naturaleza en mis estados de ánimo y reacciones me permite vivirme de manera más humilde al mirar mi pequeñez ante tal creación, pero lo más importante es que también me ha llevado a conocerme.

¿Qué más hice este año para que mi vida se transforme?

¡Afirmaciones! Todas las noches escribo 21 afirmaciones, ¿por qué o para qué?… Porque las palabras son símbolos y son la herramienta más potente para romper patrones de pensamiento o ideas recurrentes que no siempre son las más útiles. Recuerda que el camino comienza en lo interno y se emana hacia el exterior. La realidad no está constituida, nosotros la constituimos.

Lo externo es un espejo de lo interno, si algo no te gusta afuera intenta descubrir qué parte tuya interna es la que lo está atrayendo porque finalmente eso ha estado dentro de ti a lo largo de mucho tiempo y puede que la forma en la que se haya materializado no te guste pero sin duda es una gran oportunidad para desactivarlo desde adentro.

Las ideas, las palabras y las emociones son parte de nuestro mundo interno. Dicen los que saben que la realidad (todo eso que está en nuestra vida) se genera desde nuestra mente.

Las palabras  crean, son el timón de lo que vivimos, son las que nos ayudan a entrar en un universo de casualidades y posibilidades, a partir de las palabras ordenamos nuestras ideas y decidimos lo que queremos sentir, es como si nuestro mundo comenzara a armarse teniendo como base todo lo que decimos.

Cada vez que decimos una frase nueva, vaciamos un poquito nuestra mente de nuestras ideas viejas. No sé si te des cuenta que muchas veces queremos una cosa y cotidianamente decimos otra, lo que hace que nuestra realidad permanezca igual o peor, así que a través de las afirmaciones escritas y habladas nos vamos cambiando de lugar y construyendo distinto. Creo que las cosas más naturales son las más sanadoras.

Por ejemplo, algunas afirmaciones que hago cada noche de manera escrita son:

  1. Mi amor por mí misma hace milagros en mi vida.
  2. Mi cuerpo y si ser entero son un canal para la expresión del amor incondicional.
  3. Yo atraigo todo lo bueno y positivo que Dios tiene para mí.
  4. Todo lo que necesito saber se me revela.
  5. Yo acepto el regalo del presente.

Te invito a que lo intentes, muchas de las afirmaciones que hago yo las escribo de acuerdo a lo que deseo trascender en mi o bien cosas que me encantaría manifestar, todas las escribo en presente y muchas de ellas desde el “Yo”: Yo soy, yo atraigo, yo manifiesto, yo acepto, etc.

Te dejo un abrazo infinito, disfruta mucho el resto de la semana, si comienzas a practicar tus afirmaciones no dejes de contarme.

Con Amor

Charis

 

 

De la abundancia y sus mil y un caras


 

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Primero que cualquier otra cosa quiero contarte que una de las razones por las que decidí escribir al respecto es porque hablar de nuestra relación con la abundancia y el dinero  es de vital importancia para saber porqué sentimos que “no fluye” o “no alcanza”, sin embargo no perdamos de vista que el dinero y abundancia son cosas relacionadas pero distintas.

La palabra abundancia proviene del latín abundatia  y significa según la RAE “una gran cantidad de algo”, por lo que ésta la puedes ver manifestada no sólo en dinero sino también en salud, en amigos, en amor, en libertad etc. Y el dinero es un medio legal que puede ser intercambiado por algún producto o servicio.

A mi me gusta pensar que la abundancia (incluido el dinero) proviene del corazón, porque indudablemente todo nuestro mundo afuera es el resultado de nuestra realidad interna, por ejemplo, si yo te pregunto ¿te gusta tu trabajo?, ¿qué me contestarías?… Si la respuesta fue un sí dicho con total contundencia y sin titubeos vamos bien, pero si la respuesta fue un más o menos o un rotundo no, entendamos que esta es la principal barrera que obstaculiza la abundancia. Cuando una persona está en un trabajo que no le satisface por lo menos 8  horas de su valioso día o hasta 12 (o sea la mitad de su vida) es normal que su frecuencia vibratoria sea baja y lejos de atraer cosas maravillosas a su vida atraiga escasez y mucha frustración.

Ser agradecido genera bendiciones y si tu trabajo no te satisface es evidente que menos lo agradecerás y aunque lo hagas y digas “por lo menos tengo trabajo” ó, “hay que agradecer que hay trabajo”, la actitud y energía es de total conformismo o inclusive enfado, es como si alguien te invitara a comer a su casa y tú le dices:

– Tu sopa sabe horrible pero me la voy a comer.

O de dientes para afuera le dices que es deliciosa cuando en realidad lo que sientes es asco, ¿Te lo imaginas?, o haz de cuenta que alguien te regala un abrigo en navidad y tú con cara de amargura le dices:

-¡Tu regalo está espantoso! pero muchas gracias.

Sobra decir que es muy probable que en el caso uno, la persona que te invitó a comer a su casa quizás no lo haga nunca más o si finges que la sopa estuvo buenísima tal vez corras el riesgo de enfermarte del estómago, y  en el caso dos, esa persona que te regaló ese abrigo en navidad no se sienta motivada en absoluto en regalarte otra cosa en algún otro momento.

Recuerda que recibimos lo que damos y el conformismo, la queja y gratitud no genuina no son congruentes por más que hagamos decretos o rituales en luna llena al no estar nuestra emoción alineada con nuestro pensamiento y sentimiento nada de lo que según nosotros queremos ocurrirá.

Luego de esta frontal y sencilla reflexión vamos con la primera idea importante:

Es indispensable poner nuestros dones y talentos al servicio de los demás, cuando hacemos las cosas con gusto y con amor otro gallo canta, porque de esta manera contribuimos a la felicidad y expansión de los demás y como lo que damos a otro nos lo damos a nosotros mismos abrimos la puerta a un montón de posibilidades, tú no sabes si por tu ser amable y servicial recibirás una oferta de trabajo casual, siempre hay cazadores de talentos o buenas recomendaciones que nos van llevando a un lugar distinto y mejor. Recuerda que en donde ponemos nuestra atención eso se maximiza, así que si todo tu enfoque está en lo que no tienes o en lo que no te gusta eso se multiplicará, por lo tanto si aún no estás ahí comienza por agradecer la posibilidad que tienes de moverte y todos los recursos que tienes para empezar de cero en donde esté eso que te haga feliz.

Aún cuando pudieras según tú tener un buen sueldo aún vendiéndole tu alma al diablo con un trabajo intenso pero que “te reditúa” de manera “afortunada” creéme, tu abundancia nunca estará al máximo, porque estarás estirando de un lado pero rompiendo del otro tus relaciones más significativas,  e inclusive tu cuenta bancaria nunca estará tan floreciente como podría estarlo si tu corazón estuviera totalmente puesto y entregado en ese sueño que tienes en el tintero y para el cuál probablemente estás listo aunque tu ego te diga todo lo contrario. Hay cosas que no tienen precio y no hay buen sueldo que alcance para conservarlas, y esas cosas que no tienen precio son: tu salud, tu paz, tu familia y tu libertad, aún con el mejor salario y una de estas cuatro cosas se fractura sobra decirte que no serías una persona abundante, quizás tendrías algo de dinero pero no serías abundante.

Si tu actividad cotidiana no te satisface y quieres dar el salto hacia tu pasión, comienza por dedicarle algunas horas a lo largo de la semana, eso sí, se necesita mucho valor y voluntad para empezar de cero en otro proyecto, pero recuerda que las personas decidimos cambiar sólo cuando nos resulta más doloroso permanecer donde estamos que el mismo cambio,  mi recomendación es que no te esperes a que te duela más, o a que la infelicidad termine contigo y tu salud, empieza de poco a poco y verás que no sólo será empoderador sino que también abrirás la puerta a la abundancia, porque la pasión y el amor por un proyecto son lo que nos alinea a una vida con propósito (que por cierto aquí te dejo un artículo al respecto que te abonará mucho en el tema: “Libertad profesional: Salta que el paracaídas se va a abrir”. )

Y bueno, parece que las cosa se está poniendo interesante por lo que ahora me gustaría preguntarte, ¿qué piensas del dinero?, ¿qué escuchabas en tu casa sobre este tema?

Quisiera invitarte a explorar cuáles son tus expresiones y pensamientos más recurrentes respecto al dinero. El otro día en Facebook vi que una persona puso un post que decía algo así como: “Y si el dinero no fuera un problema, ¿a qué te dedicarías?”, y para mi sorpresa fue que mucha gente respondía sin la consciencia de la etiqueta de “problema” puesta sobre tan bonito recurso. Quiero invitarte a que te imagines que el dinero es una persona, ¿cómo te expresas?, ¿dices que “es del diablo”? ¿piensas que “pobre pero honrado”? ¿cómo te relacionas con esas personas que según tú tienen dinero o pertenecen a un estrato diferente al tuyo? ¿piensas que el dinero es sucio y corres a lavarte las manos siempre que lo tocas? Ojo, a nadie que no fuera bienvenido a tu vida le gustaría estar contigo e indudablemente el dinero así funciona, como funcionan muchas otras relaciones de nuestra vida, ¿y qué puedes hacer para relacionarte mejor?…

  • Ya dijimos lo importante que es alinearnos con nuestro propósito poniendo nuestros dones y talentos al servicio de los demás, lo que sigue es que trates de mirar al dinero como un amigo incondicional, y será incondicional mientras lo agradezcas y lo gastes con gusto y sin culpa en todo eso que aporte algún valor a tu vida, pero más aún cuando lo compartas, todo lo que damos se multiplica, o sea que si quieres dinero da dinero y paga tus cuentas con gusto pensando en que estás contribuyendo a la vida de otros de manera significativa aún cuando no logres verlo créeme que es así.

 

  • Paga, paga tus deudas, nada bloquea tanto la llegada de la abundancia en nuestra vida como nuestra propia resistencia a pagar lo que debemos, no temas quedarte sin nada, eso es una ilusión, ¿a poco haz visto que las flores dejen de crecer y los pájaros de alimentarse por temor a sentir que no tendrán alimento más nunca? Tranquilo, paga con la certeza de que hay mucho para ti y que todo regresa multiplicado; Asimismo, paga tus cuentas sin miedo y en gratitud porque finalmente recibiste un producto o servicio a cambio que seguramente te alimentó o te hizo la vida mucho más fácil.

 

  • No te enfoques en lo que no tienes ni tampoco te compares, eso suele ser frustrante y doloroso porque finalmente cada persona tiene un mundo a cuestas y nada es lo que parece, la envidia no es una buena compañera, en la medida en la que te alegres por el bien y prosperidad que llega a la vida de alguien lo estarás atrayendo a la tuya, piensa que esa persona está reflejando tu propia capacidad de construir algo diferente en tu vida.

 

  • Agradece, agradece mucho, agradécelo todo, desde las cosas más sencillas como: el café de en la mañana, las sábanas limpias, el agua caliente, el alimento del día, las sonrisas y abrazos de las personas que amas. Eres una persona abundante y quizás aún no terminas de enterarte porque te falta apreciación. Imagina que eres una vasija dispuesta a llenarse y a través de la gratitud te ensanchas para recibir todo lo que necesitas y mucho más.

 

  • Cuida tus palabras, evita decir cosas como “no tengo”, “no me alcanza”, “no me rinde”, finalmente estos son afirmaciones negativas que lo único que harán es perpetuar tu situación de carencia (ilusoria por supuesto). Las palabras son realmente poderosas y son el primer instrumento para romper patrones de pensamiento y si las usas adecuadamente terminarás por manifestar una realidad mucho más amigable.

 

  • Sé consciente de tu diálogo interno, de cada pensamiento pero que además no creas todo lo que piensas. Mucho de eso son ideas y creencias ajenas, quizás de tus padres, abuelos o inclusive amigos. Cuando alguien te dice que no podrás conseguir algo o que estás loco o que tu idea de emprendimiento es mala, lo único que haces es proyectar y vaciar su propia mediocridad en ti. En realidad eres mucho más poderoso de lo que te imaginas y la mayor parte del tiempo lo olvidas.

 

Ojalá que este artículo te permita confirmar que lo tienes todo para cambiar tu realidad. El dinero viene disfrazado de muchas maneras, cuando alguien te invita a comer o te invita sencillamente un café o te hace algún detalle cualquiera pero de alto valor sentimental; Y de la abundancia podemos decir mucho, inclusive cuando te llega ese mensaje o señal que estabas esperando a través de un libro, una película, una frase o una canción… ¡Todo eso es abundancia!

Eres abundante y todo lo que necesitas irá hacia a ti de manera inmediata si te alineas con tu propósito de vida y más aún si vives desde el gozo y la gratitud.

Con amor

Charis

 

 

Y si yo hoy pudiera encarnar una diosa…


Parvati

Si hoy pudiera reconocerme y conectar con alguna diosa hindú, tomaría la energía de Parvati, “La diosa de las montañas”. Acá te cuento porqué…

Hoy pensaba en todas esas veces en las que los seres humanos buscamos conquistar a alguien, y no es propiamente bajo la connotación de una pareja, me refiero a esas figuras de poder que para nosotros son importantes, figuras que nos marcan estándares muchas veces inalcanzables, figuras que nos retan y nos aprietan el botón de la reactividad, seres muchas veces amados y respetados que paradójicamente nos reflejan a nuestro propio verdugo interior, a nuestra propia auto exigencia.

Me ocurre que a menudo olvido que todo afuera es un mero reflejo de mi mundo interno, que cada persona que está frente a mi es en realidad una parte mía, mi propia manifestación.

Parvati, dentro de la mitología hindú es la esposa de Shiva, el dios del cambio y la impermanencia y madre de Ganesh. Cuenta una de las versiones del mito que un buen día Shiva se fue a la guerra y Parvati se sentía tan sola pero tan sola que comenzó  con sus manos untarse el cuerpo, a tallarse una y otra vez hasta que quedó embarazada de Ganesh… me quedaré con esta parte, con este signo de poder de manifestación, de creación, de auto contención y amor.

Parvati es la diosa del poder, es la misma Shakti, es amor, es devoción, es energía vital sin la que todo estaría inerte. En Parvati habitan Durga (la que combate demonios) y Kali (la diosa de la muerte).

Cuando pienso en todas las energía y personajes que habitan en el inconsciente de todo ser humano, pienso en la medicina, sí… en que cada uno habita la medicina, que todos tenemos un poder autosanador que no imaginamos, que así como Parvati en su soledad pudo darse a sí misma lo que necesitaba así cada uno.

Hipócrates decía: “A quien desee la salud, hay que preguntar primero si está dispuesto a suprimir las causas de su enfermedad, sólo entonces será posible ayudarle”.

A veces buscamos aprobación y validación afuera, vivimos queriendo conquistar aún con lo cansado que eso pueda resultar y somatizamos

La riqueza de los mitos es que dan la vuelta a la razón, que nos muestran cómo en cada corazón está todo lo que necesitamos si buscamos con profundidad, si nos damos el espacio para respirar y conectar con la divinidad, divinidad que habita en el espacio vacío que existe entre un pensamiento y otro.

Mi invitación hoy es a no tirar bombas molotov en nuestra vida, a mirarnos con amor y compasión, a mover nuestra energía y cuerpo hacia la propia conquista, a gravitar hacia lo que sana; Mi invitación hoy es a vivir de las autenticidad y espontaneidad sin estrategias y si hubiera dolor aprópiate de él que como dice Khalil Gibrán: “El dolor es el rompimiento de la coraza que encierra tu corazón”.

Honra a tu ser que la divinidad vive en ti como tú en ella.

Con amor

Char

Correteando a las musas


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Y de repente me siento correteando a las musas, es todo un reto agudizar la consciencia sin distracciones, quizás y mas bien también me hago la huidiza.

Hoy es un poco menos impersonal, hace mucho no hablo de mí y se me ocurre hacerlo como cuando tenía el hábito de escribir una carta a Dios todos los días, ¡ah!… Sospecho que nunca lo he nombrado aquí, pero sí, de niña y adolescente hubo una larga etapa en la que todos los días le escribía una carta a Dios, y aunque tengo el hábito de escribir a puño y letra añoro esas tardes largas de grafología en donde libraba mis batallas internas entre todos los estímulos que me provocaba una hoja blanca y un corazón atiburrado de sueños, lo único que no cambia de ese tiempo a la fecha es todo mi espectro emocional ni mi intensidad. En el fondo de este paquete de huesos que mide  1.51 sigue habitando una niña salvaje que se subía a los árboles, corría en la montaña y se escapaba cuando recibía un “no” para convertirlo en un “sí”, esa que estudiaba teatro a escondidas y tuvo que crecer pronto, muy pronto, así aprendí a agudizar mi oído para aprender a comprender las señales, se refinó mi sensibilidad y tuve que salir a cazar búfalos y cuidar mi fuego a la par, mientras escribo esto naturalmente sonrío y pienso que ¡Me encanta la vida!, realmente no cambiaría nada del trayecto.

Mientras pienso qué más hay de mi, entrelazo mis manos, las siento ásperas e inevitablemente miro mis uñas sin hacer y viene a mi mente mi cansancio físico, que si es verdad que generalmente parece que me comí un kilo de azúcar llevo ya alguna semanas buscando arraigo, mi espacio, mi lugar; Siento frio en los pies pero el corazón calientito. Hoy sacrifiqué un día familiar para estar conmigo, para ordenarme desde adentro, para hacer un pastel y reconectar.

¡Já! Es curioso cómo escribir algún ensayo, algún artículo o qué se yo me resulta tan fácil, pero hablar de mi es sencillamente entrar a zona vulnerable y eso me asusta un poco pero ya estoy aquí y luego de divagar un buen rato lo que viene a mi mente es darme cuenta cómo luego de la noche oscura he venido caminando a la persona que quiero ser, me gusta pensar que la vida no quita nada sin dar algo a cambio, que hay cosas que mueren por irse porque hay cosas que mueren por llegar y mientras hacemos espacio dentro, muy dentro, ahí en lo más profundo comienza a emanar una luz, una chispa genuina que aparece ahí en medio de la negrura y se dice que no nos da tanto miedo nuestra oscuridad como nuestra propia luz.

Aprender a ir estando cómoda en mi propia piel me ha tomado mucho tiempo, son ya algunos años zambulléndome en mi eliminando para iluminar y en medio de mi intensidad ahí voy abrazando mi sombra.

Hace rato, leía que Ralph Waldo Emerson dice que “El poeta se haya un paso más cerca de las cosas” y pienso en el poder que tiene el sublimar, en convertir el dolor o el fracaso en arte, las palabras para mi siempre han sido un recurso y anhelo conectar con la misma pasión de antes, estoy aquí porque llanamente busco una parte de mi, toco la puerta a esa loca a ver si sale, toco la puerta buscando ese fragmento de mi alma  que amaba hacer poemas de todo lo que se encontraba.

En fin, sólo tocaba base conmigo a ver qué más hallaba.

Mañana vendré otra vez, de pronto encuentro algo…

Con amor

Char

Desde las profundidades de mi amor


Llevo varias semanas postergando este diálogo conmigo y contigo, de pronto porque me siento paralizada ante lo inminente: tu partida má.

Anoche me abrazaste llevándome hacia tu pecho con tus manos frágiles, tu escaso aliento y tu vocecita tenue, y mientras yo escuchaba los latidos de tu corazón tú me dijiste: “Sé valiente, no tienes por qué tener miedo”. Me quebré una y otra vez, tuvimos muchas horas para ti y para mi mientras la misma escena ocurrió una, dos y tres veces con el sonido del oxígeno de fondo, por lo menos la noche no fue tan fría como otras veces aunque esta vez el alma padeciera de hipotermia y la nostalgia me calara los huesos al tener tu cuerpo frágil y adolorido frente a mi paradójicamente tú mitigando mi dolor con tu amor infinito.

Por cierto, confieso que aquí en mi refrigerador todavía hay comida congelada que me diste en esas últimas veces en las que fui a visitarte al pueblo, y a decir verdad no he tenido ánimo de comérmela porque sé que es lo último que probaré hecho por ti, debo administrarla muy bien para sentirme cerca de ti en tanto esto pasa.

Es más que sabido cuán orgullosa me siento de pertenecer a esta tribu nuestra, y sin duda has sido la mejor guía, eres “la matriarca”, inigualable tu capacidad de contener a 10 hijos en medio de tu soledad y carencias, con trabajo construiste una fortaleza en donde nos resguardaste tanto como pudiste, con tu carácter militar nos formaste y con tu espiritualidad nos enseñaste a ser alquimistas, nos regalaste un modelaje de trabajo impecable,  nos diste todas las herramientas para “bien ser”, sembraste valores como el respeto, la lealtad, la honestidad y la gratitud.

Admito que siempre me costó trabajo entender todas nuestras diferencias, sé que he sido una mujer silvestre, reactiva tanto como proactiva, intensa y aventurera y fiel a mi, pero también sé que esta libertad que manifesté prácticamente desde adolescente es el resultado de las alas que me regalaste: el mejor obsequio. Hoy a mis casi 38 años aunque no lo parezca no las he terminado de usar, tengo la sensación de tener un Ferrari en la cochera o un avión en el hangar, espero honrar tu eterna presencia en mi vida volando como un albatros para que desde donde estés puedas sentirte orgullosa de mi, me sentiría muy privilegiada de ser el resumen, la síntesis de todo tu trabajo aquí.

Me duele mucho el corazón má, aún cuando sabiamente dices que estamos en manos de Dios y que sólo él sabe, mirar a mi guerrera cansada en medio de mi impotencia y frustración en la noche oscura hace que mi alma se agriete, me siento rota, muy rota.

Sí, sé que estás aquí hoy, sé que pase lo que pase aquí estarás, en otra dimensión, en otra frecuencia, ¿cuándo?… no lo sé y no importa, lo que hoy sé es que eres en esta vida mi estrella, a veces incandescente, inalcanzable y hasta inconquistable, pero MI ESTRELLA.

Mientras escribo esta carta, froto mi pecho para darme consuelo y mientras lo hago recuerdo esas veces en las que me untabas Vaporub y me ponías trapitos calientes, has tenido tantas maneras de demostrar tus afectos y amor aunque siento que muchas de las veces no nos enteramos de cómo  nos gustaba sentirnos amadas e inclusive a veces aunque lo supimos no pudimos negociarlo, parece que nunca estuvimos dispuestas a renunciar a una parte nuestra mas sí estuvimos dispuestas a pagar el precio que eso implicaba, la riqueza de esta dura lección es que pude extrapolarlo a la vida, afuera donde uno nunca debe renunciar a sí mismo, ¡gracias mi María! Sin duda esta es mi mejor herencia, cosa que atesoro aún cuando afuera parezca un conflicto andante y esta manera de vivir no encaje en el sistema.

Tu legado es también mi precioso círculo de mujeres, mi Red Tent (Mi Carpa roja como en la serie de la historia bíblica de Jacob relatada a través de los ojos de su hija Dinah), mis 7 hermanas son mi medicina, mi consejo de brujas, mis maestras, mis doctoras de alma y cuerpo, son tan sabias, hermosas y amorosas, todas tienen tus cualidades y estar entre ellas es estar un poco como contigo pero en fragmentos. Todas son dulces y buenas, que si bien tenemos nuestros demonios estar juntas es como estar en esa fortaleza que tú construiste para nosotros, para protegernos de todas las adversidades del mundo exterior.

Claro que también me diste a hombres buenos y amorosos, mi padre y mis hermanos, los tres tus eternos niños. En esta danza de ausencias y distancias hemos tocado el amor y la incondicionalidad de maneras exquisitas y quizás cada vez menos esporádicas pero lo hemos logrado. Aprendí que muchas de las veces aunque alguien se quiera quedar, no puede, y no por falta de ganas ni de amor, sino sencillamente no le alcanza con las herramientas que hay.

Toda nuestra familia es un regalo má, una fiesta ambulante en la que primero se aprendió a bailar antes que a caminar mientras tú nos cocinabas algún guiso rico con cualquier pretexto para celebrar y mirarnos bailar a todos moviendo las caderas de manera descarada.

Yo sé que estas semanas más de un mes has necesitado nuestro impulso para dar ese salto cuántico, nuestro amor, nuestra energía, nuestros abrazos, nuestras palabras y sobre todo nuestros silencios y presencia, hoy sé que son una especie de combustible para emprender tu vuelo, por favor síguete llenando y llenándonos a nosotros de ti, tú nuestra planta nuclear.

Aquí estamos y estaremos, en infinita y profunda gratitud por develarnos que hay una fuerza inmensa que mueve al mundo, un campo ilimitado, una energía que todo lo ordena en la que sólo basta cerrar los ojos y llamarle para que los milagros ocurran. Tú nos has mostrado que la fuente de amor se encarga cuando soltamos y confiamos.

Si yo volviera a nacer má, te volvería a elegir y no te cambiaría nada, mi fórmula perfecta, mi mujer luminosa, mi más grande amor, mi alquimista favorita, mi guerrera y maestra exigente pero efectiva.

Traigo en los oídos los latidos de tu corazón frágil, es la canción que escuché desde que llegué a este plano durante ni más ni menos que nueves meses, me la volviste a poner quizás para recordarme esta hermosa posibilidad de ser una misma pese al tiempo y el espacio.

Esta carta es para tu alma má, sé que la mía esta noche te la hará llegar con inmenso amor honrando a tu luz y a tu fuerza, porque has dejado un montón de frutos sé que estarás bien en este plano o en algún otro, vamos a gozarnos el tiempo que nos quede.

Te amo siempre mi guerrera.