Caóticas razones


Caóticas razones, dignas y compulsivas, me da la vida para amarle

Perfectamente imperfecta es mi condición  humana pero ansiosamente loca sigo inventando razones, abominables razones para vivir y saborearme cada error, cada emoción, cada desafío.

Insensata y subjetiva me perdí en la utopía, sembré expectativas y coseché experiencias, ingratas y perversas que asumí, que me dieron preceptos para seguir avanzando y construir mi puente de aquí a la luna.

Volátil sueño, con los ojos abiertos mientras decido no tomarme tan enserio a mí misma, y así, el arquitecto universal me observa, mientras sus manos sabias e incesantes siguen trazando el plano en el que construiremos cada segundo. Descarto toda hipótesis de cómo vivir y sigo construyendo momentos, grandes momentos que dignifican mis pasos y así, voy explorando a la poética y misteriosa vida.

Y entre más camino, más gozo y comprendo que estoy hecha de la esencia divina, sin embargo, sigo preguntando quién soy, tal vez nunca lo sepa…

¡Vaya acertijo Arquitecto!

1 comentario en “Caóticas razones

Deja un comentario