Hurgando el alma, de pronto entiendas, de pronto no…


Namaste

Qué difícil es soltar el control, caer en rendición… morir! Y así, sólo cuando comprendo mis límites puedo decidir, ordenar y humanizar mis acciones.

Si hoy pudiera describirme con un aroma pensaría en el delicioso aroma de la tierra mojada, ¿por qué?, tal vez porque pasó una tormenta y luego de todo comienzo a sentir lejos de erosión frescura en el alma.

Qué rudo es proyectar en el otro, qué difícil es mirar las propias carencias y descubrir su utilidad, qué rudo es volver a ver ese patrón recurrente, aunque también me queda claro que si no proyectamos no conectamos con el otro. Sin duda, todo ese conocimiento sobre uno mismo a manera de proyección debe pasar por el mundo para luego integrarse a la mente consciente y actualizar creencias, romper paradigmas y viejos esquemas para ensanchar la mente y así  ensanchar la vida.

Cada que voy a casa es imposible no reconectar con ciertas fases de mi infancia y así reactivo cierta partes de mi mito personal en mi vida hoy adulta con el fin de seguir ensamblando piezas en mi biografía para seguirme construyendo una vida más y más creativa.

Si hoy pudiera describirme con una asana elegiría un Virabhadrasana  (el guerrero), ¿por qué?, quizás porque en el intento de alinear mi corazón con la vida me encuentro intentando ganar batallas internas, esas que son propias y que apelan a mis deseos, porque no siempre lo que se desea es lo que realmente es sano o necesario.

Uno es la suma de sus etapas, experiencias y aprendizajes significativos y bajo esta matemática simple voy sintiéndome plenamente viva con todo lo que esto implica aunque a veces prefiera no arriesgarme con el sacrificio que esto suponga y me refiero al sacrificio como un acto espiritual, como al doloroso arte de renunciar a algo. Sacrificio significa “sacralizar”  y soltar es un ritual de muerte, porque uno trasciende su ser a fin de que el alma de un alto cuántico. Renunciar es todo un acto de voluntad y esa hoy es mi batalla interna, pero sé que luego de todo me seguiré sintiendo más y más plenamente viva sin descartar que a veces hay que descender a los infiernos personales para ver qué ocurre y en medio de la incomodidad encontrar nuevas rutas.

Las relaciones personales son todo un mito y no siempre es fácil reconocer a la figura con la cual uno intenta empatar o conquistar, como decía Jung: “Una persona presupone en la otra una estructura psicológica análoga a la suya”. En fin, sólo exploraba un poco mi aquí y ahora.

El punto es que hoy, por lo menos hoy, deseo llevar una vida atractiva y comprometida, quiero como generalmente digo: “comerme la vida a puños” y agregaría “abrazar muy duro” porque aunque soy eterna no sé cuándo me vaya…

Intimando


Intimando - By @AlexLuke

Ahora que estoy entretejiendo las hebras de mis sueños, esos que tocaban frenética y angustiadamente al alma, compruebo cómo todo poco a poco va cobrando orden y cómo cada paradoja, fantasía, profunda desesperanza, epifanía y duelo han tenido un lugar perfecto; Asimilo que ordenar la vida requiere en gran medida despedir y soltar para generar esos espacios que completarán ese “algo” que hace falta.

Me siento a la luz de mi propia intimidad con mi locura erótica y misterioso corazón buscando mi olla de oro,  aunque a momentos me desencanto de mi misma y en paralelo voy descubriendo mis distintos niveles de plenitud, porque como he dicho antes la plenitud para mí es un gerundio, a veces esa plenitud se esconde bajo el sofá o sale a tomar el sol, la extravío y de pronto la veo de vuelta floreciente… así es ella.

Es importante decir que, me doy cuenta que poco a poco mi consciencia va percibiendo lo que mi alma necesita, he tenido que echarme un verdadero clavado a las aguas profundas de mi psique tanto más puedo llegar, lo he hecho explorando mis propios sueños, arquetipos y mitos. Puedo decir  que me encuentro en otro nivel de intimidad conmigo misma en tanto la soledad ha sido el camino, de pronto sinuoso pero me ha dado el espacio para esbozar eso que voy a gestar.

Aprendo que, estos caminos del alma son una paradoja, esos duelos extremos sin hablar propiamente de muerte física, son al cabo de un tiempo los mejores eventos que nos han podido ocurrir en la vida, las incomodidades nos impulsan a lugares de mayor plenitud y satisfacciones con la debida sensibilidad para escuchar a la intuición como guía, para así ir reconstruyendo el mito personal y tener una intimidad más fértil.

Luego de haber flotado los meses pasados a poca altura, el haber estado sumida y reflexiva en mis instantes de ensoñación y altibajos, encuentro que la muerte cotidiana es la cura definitiva y que la inteligencia y progresos del alma no llegan con argumentos racionales sino a partir de la meditación que como fruto que llega en la debida estación produce a la intuición y sabiduría orgánica, sacando el néctar a la superficie y así voy siguiendo mis tendencias naturales, como el capullo que incuba o la oruga que se vuelve mariposa.

En el transcurso de esta ruta nueva, gozo sentirme dueña nuevamente de mi vida creativa, añoraba este espacio para dibujarme una vida más sensual y colorida abrazando los adioses aunque yo misma sigo sustentando algunos de mis apegos con mensajes y besos virtuales cotidianos. He aprendido a honrar mi alma y peculiar manera de ser y estar continuando así en la  lucha para que se mantenga intacta y genuina. No sé si me complace la huida como a Dafne la de Apolo quien inherente le perseguía gozado de esta persecución como probablemente Dafne gozaba de la huida. Y así voy por la vida con mi tensión dialéctica entre mi soledad y deseo de intimidar oscilando como un péndulo en mis recovecos, entre mis apegos y mis afectos.

Continuando contándote de mi intimidad, me gusta cómo esa profunda interioridad se ha revelado en mi y en las relaciones que he construido, porque esos tratos íntimos pueden darse y gozarse en medio de una silenciosa práctica de yoga o en medio de un café donde se respetan los suspiros, en una carta llena de nostalgia o fantasía siempre que se manifiestan las más legítimas emociones y pensamientos que emanen del alma. La intención marca la diferencia, eso intrínseco que se respira, deseos y pactos tácitos que se dicen sin decir.

Me gusta la gente que vive conectada con su interioridad porque es justo la que me permite intimar, la gente que expresa y no esquiva, la gente que puede discutir acaloradamente y no huye de lo que siente, la gente que no se retracta y es capaz de abrazar su sombra y revelar sus absurdos, sus facetas razonables e irracionales y monstruos del corazón… todos los tenemos. A final de cuentas el alma gesta desde sus irracionalidades, porque  partir de ahí sublimamos y nos volvemos fértiles tomando en cuenta que hay tantas formas de generar vida como peces en el mar y estrellas en la bóveda celeste.

Hoy me voy a quitar de en medio y dejar que la vida siga su curso, voy a recrear mi propio mito rompiendo el ciclo de mis movimientos compulsivos, a final de cuentas vivo en una tendencia actualizante y como Atenea la gran diosa tejedora seguiré haciendo arte, bordando el tapiz con mi talentos y viviendo magia, porque no sólo para intimar conmigo sino con alguien más gozo y requiero de una alta dosis de polvos mágicos para conectar. Realmente es bueno dejarse ver, sentir, fluir, descubrir aquello que apela el corazón, alimenta la concepción del amor y derrumba los cercos de la falsa moral.

En fin, este es mi viaje y mi diosa interior lo hace en círculos… Me gusta y complace sentirme abrazada por la Shakti, la Isis, la Rosa Mística y va el amor como hilo conductor.