Nosotros, como el tiempo, también nos desdoblamos – La Vanguardia


Pierre Garnier Malet, padre de la teoría del desdoblamiento del tiempo

«Nosotros, como el tiempo, también nos desdoblamos»
IMA SANCHÍS  – 09/11/2010
 

 

Tengo 70 años. Vivo en París. Casado, 2 hijos y 3 nietos. Soy doctor en Física, mi especialidad es la mecánica de los fluidos. La política debe sustentarse en la tolerancia. Tengo la certeza de que hay que pensar en los demás como nos gustaría que los demás pensaran en nosotros

 

«Nosotros, como el tiempo, también nos desdoblamos»
Asombroso
 

 

La teoría del desdoblamiento del tiempo permitió explicar la llegada al cinturón de Kuiper de planetoides que están en el origen de explosiones solares de envergadura, pero Garnier va mucho más allá y nos cuenta que esa ley es aplicable a nuestra vida: «Tenemos un cuerpo muy bien hecho que nos permite proyectarnos en el porvenir: ir a ver el futuro, arreglarlo y volver para vivirlo. Y es durante la noche cuando tenemos la capacidad de arreglar ese futuro que hemos construido durante el día. Podemos ver los peligros antes de vivirlos por medio de la intuición, y borrarlos». Expuso su teoría (explicada en Cambia tu futuro por las aperturas temporales)en la librería Épsilon de Barcelona.

 

Su teoría ¿está avalada por la ciencia? 

La respetada revista American Institute of Physics de Nueva York y su comité científico la han validado publicándola en el 2006 porque es una teoría que ha permitido, primero, prever, y luego, explicar la llegada de planetoides al sistema solar. ¿Quiere que le explique para qué sirve la ley del desdoblamiento del tiempo?

Sí, pero sencillito.

Tenemos dos tiempos diferentes al mismo tiempo: un segundo en un tiempo consciente y miles de millones de segundos en otro tiempo imperceptible en el que podemos hacer cosas cuya experiencia pasamos luego al tiempo consciente.

¿Y todo eso sin enterarnos?

Exacto. Tengo una síntesis instantánea de un análisis que he realizado en otro tiempo aunque no tenga la memoria de ello.

¿Así funciona el tiempo?

Sí, en cada instante presente tengo un tiempo imperceptible en el cual fabrico un futuro potencial, lo memorizo y en mi tiempo real lo realizo.

¿?

Tenemos la sensación de percibir un tiempo continuo. Sin embargo, tal como demuestran los diagnósticos por imágenes, en nuestro cerebro se imprimen solamente imágenes intermitentes. Entre dos instantes perceptibles siempre hay un instante imperceptible.

¿Como en el cine, que sólo vemos 24 imágenes por segundo?

Sí, la número 25 no la vemos, es subliminal. En publicidad se ha utilizado ese tipo de imágenes para influir con éxito en nuestro comportamiento, lo que ha mostrado que lo subliminal es accesible a nuestra memoria. El desdoblamiento del tiempo ha sido probado científicamente y la teoría ha dado justificaciones a escala de partículas y a escala de sistema solar.

Tenía entendido que las leyes de la cuántica no se aplicaban a las cosas grandes.

El fenómeno del desdoblamiento del tiempo nos da como resultado el hombre que vive en el tiempo real y en el cuántico, un tiempo imperceptible con varios estados potenciales: memoriza el mejor y se lo transmite al que vive en el tiempo real.

¿Nuestro otro yo cuántico crea nuestra realidad?

Podríamos decir que entre el yo consciente y el yo cuántico se da un intercambio de información que nos permite anticipar el presente a través de la memoria del futuro. En física se llama hiperincursión y está perfectamente demostrada.

¿Estoy desdoblada como la partícula?

 Sí. Y sabemos que, si tenemos dos partículas desdobladas, ambas tienen la misma información al mismo tiempo, porque los intercambios de energía de información utilizan velocidades superiores a la velocidad de la luz. ¿Conoce el principio de los gemelos de Langevin?

No.

En los años 20, Paul Langevin demostró que si un gemelo viajaba a la velocidad de la luz, envejecía menos que el que se quedaba quieto. A Langevin no le creyeron. Hubo que esperar 50 años: en 1970, gracias a los relojes atómicos, se comprobó esa ley.

Entonces, en ese tiempo imperceptible pasó mucho tiempo.

Exacto: si puedo viajar a velocidades prodigiosas, un microsegundo se convierte en un día entero. Cuando regreso, no sé si me he ido, puesto que he estado ausente un microsegundo.

Estupenda propiedad, ¿pero quién es el que viaja?, ¿yo?

Existe otra propiedad conocida en física: la dualidad de la materia; es decir, una partícula es a la vez corpuscular (cuerpo) y ondulatoria (energía). Somos a la vez cuerpo y energía, capaces de ir a buscar informaciones a velocidades ondulatorias.

¿Y cómo asimilamos esa información?

En el sueño paradoxal, cuando estamos más profundamente dormidos y tenemos nuestra máxima actividad cerebral, se da el intercambio entre el cuerpo energético y el corpuscular. Y es ese intercambio el que le permite arreglar el futuro que ha creado durante el día, lo que hace que al día siguiente su memoria esté transformada.

Vaya.

El intercambio se realiza a través del agua del cuerpo. Ese intercambio de información permanente es el que crea el instinto de supervivencia y la intuición.

¿Fabricamos potenciales por medio de nuestro pensamiento?

Así es. Si por ejemplo pienso en una catástrofe, ese potencial ya se inscribe en el futuro y puede sufrirla usted u otro. De manera que la conclusión es: «No pienses en hacer a los demás lo que no quisieras que los demás pensaran en hacerte a ti». No es una ley moral ni filosófica, es una ley física.

Es difícil controlar el pensamiento.

De día, mucho; pero justo antes de quedarnos dormidos tenemos un minuto, y basta con que durante ese minuto controlemos: esa es la manera de conectar con esa parte energética, llamémosla el doble, para pedirle que solucione los problemas.

¿Es como una oración?

No: es una relación, y hay que dejar totalmente las riendas al otro; las noches están para eso. La noche no sólo permite borrar potenciales no deseados, sino que también nos guía los pensamientos del día siguiente.

Ladrona del tiempo


Anoche, soñé que yo era niña, la pecosa de antes, me soñé sentada frente a un ordenador en el que abría yo una página web en la que existían todas las respuestas de mundo, fue bastante extraño, escéptico diría yo, puede y se trate de una gran proporción de mi propia realidad porque hoy por hoy espero una repuesta tras otra y es que los días pasan trayendo consigo hermosas y extrañas formas que muchas veces no son más que una ilusión que se va diluyendo al mismo ritmo del tic-tac.

Emoción – Razón… No hablan el mismo lenguaje, siembran dudas, grandes dudas. Ya no dedico mis vigilias a buscar respuestas, he dejado de pensar, mi hámster por las noches ya duerme, fatiga ir tras de todo, como me lo dijo aquella mujer en el parque, habrá que sentarse a descansar, esperar, puesto que efectivamente entre más perseguimos algo tenazmente ese algo parece alejarse, como espejismo en el más árido de los desiertos.

Le he dado un respiro a mi memoria, dejo de inventarme historias a mi misma y decido observar para abstraer la gloria de este instante atesorando riquezas ajenas de todo lo que me provee la gente que me rodea.
Sigo siendo la nómada de siempre, mi alma va de un lado a otro y me despliego de mi misma y a momentos me exilio de todos mis apegos y así me redimo día a día.

Me fascina el labial rojo, me gusta como contrasta con el cabello negro pero hoy decidí usar un tono casi del color de mis labios. Como cada mañana, me costó levantarme pero no lo pensé tanto.
Me siento invadida por el silencio aún cuando tengo lúcidas e intolerables ganas de hablar, me exploro a mi misma y congrego a todas mi emociones, es fascinante el colorido colage de confusiones e inquietudes que albergan en mí, me encantaría ser una estrella fugaz para ocuparme únicamente de adornar el firmamento y atestiguar la belleza de ese disco color plata que por la noches se asoma, pero oh realidad… mi naturaleza es otra, mi naturaleza es humana, vine a engendrar sueños, algún día la flaca coronará mi lánguida vejez pero igualmente seré inmortal porque mi alma nómada seguirá yendo de una dimensión a otra.

En la medida que escribo, se apaciguan mis inquietudes, acallo mis temores y lucho contra mí misma, es lícito equivocarme, abominablemente busco orden en mis adentros y lo más importante NO APEGARME.

Hace unas semanas, mi amigo Fabián me externaba que mis textos denotaban cierta nostalgia, más bien he de decirte a ti, que lees estas líneas que no es más que transparencia, que no se trata de nada más que de exorcizarme, de gritar pero hacia dentro de mí misma, peregrinando con la mirada, mas dentro que fuera para seguir encontrando hallazgos, vastos hallazgos que me permiten crear premisas incontrovertibles, hipótesis y teorías de mi esencia, pues cuando yo llegué aquí no traía instructivo alguno, puede y es por eso que soy mi filántropo y mi verdugo.
Amo la retórica, pero no quiero ser ladrona de tiempos. Gracias por alegrar mi soledad.

Exorcista de ideas


Sentir, sentir la sangre hervir, las sienes alteradas, sentir cosquilleo en el pecho, sentir deseos de dormir, no sentir ganas de negociar más aún así sentir ganas de seguir, sentir ganas de soñar, de empatar con la realidad, de abrazar a los amigos, de cometer errores, de aprender lecciones, de morder el polvo, de sangrar, de sanar, de creer que hay una inteligencia superior con tiempos distintos. Sentir que los días ciegos van a tientas, sentir que solo es cuestión vivir, de vivir la tristeza, el desasosiego, la ausencia, la obscuridad para entonces, ser más humanos, coleccionar errores en una cajita y escribir una antología de experiencias, de ensayos, de personajes, de fantasías y al fin evolucionar, desarrollando esa capacidad de amar que vive en las entrañas, cínicas, porque albergan contrastantes diabólicos que nos hacen aún más personas y el mundo interior se va expandiendo, y el juez que vive en cada uno va perdiendo el juicio porque se vuelve incapaz de juzgar, melancólico va guardando silencio como un viejo  que va perdiendo el habla, sus ojos viejos se secan hasta que un día muere quien fue implacable y despiadado.

El alma enigmática vive una metamorfosis, se ablanda, selecciona los momentos importantes pero también se dignifica por cada cicatriz, se mira al espejo y ya no es la misma, se ha curtido, ha vivido la luz y la sombra en una vida llena de contrastes, por tanto, decide emigrar a la frontera, entre el negro y el blanco, el día y la noche, donde nada y todo es bueno y es malo, porque finalmente el ser humano es amoral, es lúcido y loco, es equilibrio al fin.

Vivir, para eso estamos, para habitar en las ciudades que queramos, se vale vivir en la Ciudad Melancolía pero también emigrar cuando el alma se haya liberado.

¿Esperar?, ¿para qué?… basta con vivir sin tanta expectativa, avanzar aún cuando se hayan que tomar vías alternas puesto que las cosas tienen un orden y el tiempo divino es otro. Deja el drama y cierra el armario de los recuerdos, sólo deja que la vida se abra paso y que actúe ese nudo de fuerzas invisibles.

No somos súper héroes, somos seres humanos .

La noche pasada, el intolerable insomnio no me abatió, escribo porque tengo la imperiosa necesidad de hacerlo, quizás tenía algo que contarme a mi misma, una idea que exorcizar.

Rosario y su sueño Borgiano


Observo a mí alrededor, alterada por las 3 tazas de café que llevo en aproximadamente una hora siento ansiedad… juego con mis dedos, hago una máscara y cubro mi cara. El cabello me estorba y las ideas también. Se viene a mi mente Borges, se ha vuelto una constante en mis días, no hay escapatoria… me desborda, me rebasa y me pierdo en el sueño Borgiano:

El sueño

Si el sueño fuera (como dicen) una
tregua, un puro reposo de la mente,
¿por qué, si te despiertan bruscamente,
sientes que te han robado una fortuna?

¿Por qué es tan triste madrugar? La hora
nos despoja de un don inconcebible,
tan íntimo que sólo es traducible
en un sopor que la vigilia dora
de sueños, que bien pueden ser reflejos
truncos de los tesoros de la sombra,
de un orbe intemporal que no se nombra

y que el día deforma en sus espejos.
¿Quién serás esta noche en el oscuro
sueño, del otro lado de su muro?

El reloj se ha detenido, le medito, le imagino viejo y ciego, creando, maquillando su alma que destilaba sabiduría. Siempre hablaba de “espejos”, ¿por qué?… ¿alguien sabe? Me apasiona, despierta toda mi curiosidad, mi codicia y gula al devorarme sus renglones, los que escribía con singular maestría, prisionero de la prosa, prisionero del verso, de los sueños, del Quijote, de la muerte, de los días. Haciendo que tonta me perdiera en esa nación imaginaria: Tlön, Uqbar, Orbis Tertius, vaya juego dialéctico, tal parece que está escrito en clave, leo y releo y vuelvo a leer un párrafo y otro y uno más…

“Una de las escuelas de Tlön llega a negar el tiempo: razona que el presente es indefinido, que el futuro no tiene realidad sino como esperanza presente, que el pasado no tiene realidad sino como recuerdo presente. Otra escuela declara que ha transcurrido ya todo el tiempo y que nuestra vida es apenas el recuerdo o reflejo crepuscular, y sin duda falseado y mutilado, de un proceso irrecuperable. Otra, que la historia del universo – y en ellas nuestras vidas y el más tenue detalle de nuestras vidas – es la escritura que produce un dios subalterno para entenderse con un demonio. Otra, que el universo es comparable a esas criptografías en las que no valen todos los símbolos y que sólo es verdad lo que sucede cada trescientas noches. Otra, que mientras dormimos aquí, estamos despiertos en otro lado y que así cada hombre es dos hombres”

Hurtaba magia al universo, para luego devorarla y convertirla en obra. Ciego, pero siempre docto, siempre “el de siempre”, con una pluma tenaz que grabó en la misma luna el nombre de Borges.
Y le robo dos renglones al Aleph:
Ser inmortal es baladí; menos el hombre, todas las criaturas lo son, pues ignoran la muerte; lo divino, lo terrible, lo incomprensible, es saberse inmortal.

Y pienso en lo efímero de los días, lo ficticio de la realidad y sigo pensando en Borges, sigo pensando en la vida, sigo pensando en este instante y en ese gran pensador ortodoxo, creador de falacias, de hipótesis, de universos, Dioses y espejos. Pienso en su mundo de libros, de enciclopedias, en esa obsesión por ver su rostro mientras sus ojos se perdía en la oscuridad de la ceguera física, pues su visión interna se aventuraba en un místico y majestuoso universo interior compuesto de un micro universo, dentro de otro, este otro dentro de otro y este último dentro de otro, consiguiendo hacer con su maestría literaria lo que hace un mago sacando un conejo, y un pañuelo, y una paloma del mismo sombrero, así era Borges.

Viene a mí el presente y luego de todo, luego de Borges, luego de mi, entiendo que ese presente “es lo único que poseo”… no hay más.

Esta mujer se va dormir (si es que puede), mientras la otra mujer probablemente salga esta noche a ver las estrellas, puede que entiendas, puede que no, qué más da.

*¿Quién seré esta noche en el oscuro sueño del otro lado de mi muro?*

BENDITAS PALABRAS


Condenada a lidiar con ellasPoco a poco se me abre la conciencia, pero vivo condenada a lidiar con las palabras, eternas compañeras que vuelan como hadas, unas buenas y otras malas, luz y sombra para el alma, poderosas, placenteras, deliciosas y asesinas, así son las muy benditas, como gotas de miel virgen, como gotas de agua fresca, danzan, brincan, se multiplican y se esconden cuando más las necesitas. Benditas palabras, esencia de la vida, herramientas del poeta, de las almas que se aman, del político que clama y de la madre que guía. Invencibles, poderosas, crueles y melosas, agudas, graves, esdrújulas y de colores, exóticas, místicas, de todos tamaños, de todas las especies, de todos los matices. Sal y pimienta, sístole y diástole, basta una hoja en blanco para que de modo sublime y erótico gesten ideas, canciones y novelas que se guardan y quedan plasmadas en la mente y el corazón de quien las lee, de quien las oye, de quien las siente. Intangibles, mágicas, traicioneras y perversas, suaves como seda y ásperas como las dunas del desierto, pero así las amo, las disfruto, a ratos vergonzosas y a ratos orgullosas, me conquistan y me atrapan, me enredan entre sus múltiples raíces y a quemarropa me matan, y de igual modo con su divina omnipotencia encantadoras me levantan y magistralmente me seducen. Cosquillean mis dedos, desenfrenan mi lengua florecen en mis labios y cansadas reposan hoy aquí… ante tus ojos.

Caóticas razones


Caóticas razones, dignas y compulsivas, me da la vida para amarle

Perfectamente imperfecta es mi condición  humana pero ansiosamente loca sigo inventando razones, abominables razones para vivir y saborearme cada error, cada emoción, cada desafío.

Insensata y subjetiva me perdí en la utopía, sembré expectativas y coseché experiencias, ingratas y perversas que asumí, que me dieron preceptos para seguir avanzando y construir mi puente de aquí a la luna.

Volátil sueño, con los ojos abiertos mientras decido no tomarme tan enserio a mí misma, y así, el arquitecto universal me observa, mientras sus manos sabias e incesantes siguen trazando el plano en el que construiremos cada segundo. Descarto toda hipótesis de cómo vivir y sigo construyendo momentos, grandes momentos que dignifican mis pasos y así, voy explorando a la poética y misteriosa vida.

Y entre más camino, más gozo y comprendo que estoy hecha de la esencia divina, sin embargo, sigo preguntando quién soy, tal vez nunca lo sepa…

¡Vaya acertijo Arquitecto!

A los que nunca se fueron


Me siento bien con la gente nueva que ha entrado en mi vida y con aquella que decidió quedarse.

Es como si un colador hubiera cribado a todos esos seres de colores que formaban parte de mi hábitat, como si al subir ese escalón hubiera supuesto soltar a una, a dos, a tres,  cuatro personas y muchas más. Pero el universo entero se mueve y yo no podía quedarme parada.

Cambié de una y otra y otra ciudad y hubieron manos que me siguieron sosteniendo pese a todos los pesares, pese a  la severa distancia que crea puentes entre un alma y otra o los destruye y aunque la soledad siempre ha estado ahí tan sola como yo, tengo que reconocer y agradecerle la compañía porque ella y yo nos hemos hecho una misma.

El claro de la luna me dio magia, la nostalgia me dio alivio, mi compañera soledad me dio fuerza y mi amigo el dolor me curtió.

Ha habido tramos que he andado con la completa seguridad de conocer la ruta, como quien camina día a día por el mismo sendero, hasta que hubo un momento en el que ese camino se hizo sinuoso y se fue transformando en laberinto y ahí, me perdí por años, pero no iba sola, iba mi niña interior, mucho menos temerosa que la mujer, pues la mujer estaba llena de apegos, se había convertido en esclava de algo que se llama miedo y actuaba parada desde sus propias carencias, sin embargo, la niña era libre porque amaba, porque entregaba y no le importaba nada con tal de sentirse feliz mientras la mujer se estaba convirtiendo el  verdugo de las dos, hasta que un día llegó un halo de luz  su vida, cayó en cuenta de dónde estaba parada, que en ese laberinto además de todo había una bomba de tiempo que estaba a nada de terminar con todo. Yo:  la niña y la mujer, decidí levantarme y seguir, decidí soltar y avanzar sin retroceso confiando en mi intuición, confiando en mi y en mi riqueza, me sequé las lágrimas y me puse a la altura de la realidad: para camino sinuoso una guerrera incansable.

Aún saliendo de ese sendero, siento el cansancio que me supuso andaR y andar de vuelta a casa, pero me siento afortunada y con un gran sentimiento de gratitud por hubo gente que me envió su luz, su cariño y decidió cruzar ese puente para venir a mi encuentro y me ha escuchado por horas y horas mientras termino de exorcizarme.

Sentí ese dolor como cuando alguien muere, quizás quien murió fui yo misma, para volver a nacer y reinventarme, para ser mejor, para rodearme de amor y saborear la vida, mientras aprendo y comprendo que lo único que tengo es este instante en el que  mis dedos viajan a la velocidad de mis ideas, las benditas palabras se escapan de la  memoria y veo los aviones pasar.

Está por terminarse un día más y yo sigo diciendo adiós a algunos rostros y mandando besos y afectos a aquellos que han llegado y a los que como dije… nunca se fueron.

Hada de las palabras


Exquisitas notas desafiantes, desfilan como soldados, suben y bajan, mientras voces celestiales entonan albadas, alboradas, alegorías y despedidas, mis oídos se deleitan anonadados, apasionados por la emotiva luz que emerge del bello arte de la música, esa que se mete a las venas alterando mi ser, esparciéndose en mi ambiente como irreal fragancia creada por la divinidad, esa que vive en cientos de artistas y creadores, unos anónimos y otros excelsos. Yo la disfruto, vibro con ella al unísono, e intrínseca me domina el alma, con inocencia y magia sofocante, me carcome los huesos hasta el tuétano, escarbándome el alma hasta hacerme perder la conciencia, me embriaga cual elixir de ángeles, alucino y me pierdo en un laberinto de sueños y me domina como la flauta a la serpiente y me sumerjo en otra dimensión y ahí, me encuentro con ella… mi Hada de las Palabras, me susurra al oído todas esas cosas que a mí me gusta escuchar, se introduce a mis recuerdos y volvemos tiempo atrás, me convierto en niña, aquella a la que tanto me cuesta describir, porque hay muchas cosas guardadas en un baúl escondido en el sótano de mi memoria junto con algunos fantasmas sumidos en un letargo con el paso de los años. Alquimia, poemas, música y café… mi Hada con cadencia distribuye acentos y sonidos regalándome benditas palabras, consonancia e inspiración, me baña con sus polvos mágicos dominándome como un títere y yo comienzo a hablar de amor, me dejo llevar entre música y significados, adormilada e inconsciente recuerdo el dolor pero sin drama, sigue dominando el amor, ese que me pone loca de pensarle. Es una noche fría, pero el Hada me regala calor y la música me regala calma, las palabras me enriquecen mientras busco y rebusco en lo más profundo de mi alma loca y vieja, pero, ¿qué busco?… no quiero erudición, no quiero sabiduría, sólo quiero recursos e incontinencia para crear e incansable escribir, esculpir ideas y encarnar emociones en versos y así los segundos corren, ella trae consigo tolerancia para mí y muchas palabras, hay instantes en los que me vuelve autómata aunque a ritmo constante y sin rumbo creo obedecerla. Ella me mira con sus grandes y saltones ojos color mar, su nariz afilada, su cabello color plata ondulado como olas, frente corta y labios color rosa nacarado, resplandeciente vestida de un violeta platinado despide un aroma a orquídeas, cualquiera diría que es un ángel, pero no… seductora ella, musa de muchos es mi Hada de las Palabras, la que me hace pensar y me consuela en las horas de tristeza.

Luna, luna María, luna descalza


Mi azotea ha sido restaurada, hubo una catástrofe que me llevó a remodelarle. Las ideas encaramadas entraron en confusión, hubo una revolución de colores y de emociones, mi microcosmos abrió paso y hubo un éxodo del pasado… volví a nacer.

Pensaba desconsolada en el desamor que cernía sobre mi, en la vulgaridad de la vida y todo lo que estamos dispuestos a hacer cuando perdemos la cabeza por alguien, en la larga e inquebrantable espera que muchas veces se vuelve el  camino más corto para mostrarnos lo efímero que es el “amor” cuando no vive en esencia… ¡en nuestra esencia!.

 No busco sólo la esteticidad de la vida: tener un buen trabajo, cuidar de mi físico, conseguir una vida holgada ni viajar, además de todo eso quiero una conciencia estética, libre, fuerte, amante de la vida, amante del amor por sí solo.

 Me mantuve parada mucho tiempo en un castillo que tarde o temprano terminaría por derrumbarse y hoy me siento lista para seguir avanzando, pero avanzar en una búsqueda interna, quiero ser alquimista.

¡Si te contara todo lo que estoy aprendiendo!, quizás haya tiempo, no lo se, o tal vez mañana ya lo haya olvidado todo, pero hoy, me siento fuerte, aniquilé la negación y con ella instantes, momentos que son cadáveres, sepultados paradójicamente en la misma plenitud de la vida, esos cadáveres son mis maestros, mis amigos, dejé de rivalizar con ellos y heme aquí porque la guerra ha terminado.

Gratitud, es lo que hoy me embarga; valentía, voluntad, paciencia y tolerancia conmigo y mi contexto.

 Pensaba en el hada de las palabras, vuelvo a recobrar mi magia y con ella busco domesticarme a mi misma otra vez, con nostalgia y desapego  y una perspectiva alejada del victimismo sigo avanzando como la luna descalza… brillante, desprendida y solitaria, pero rodeada de un universo maravilloso, armónico, creado por el que es, fue y será.

 Quizás te dije mucho, quizás te dije nada pero heme aquí…

Luna descalza

Amor al libro


Ver, oler y tocar, son tres sentidos de cinco que nos permiten sumergirnos en el mundo de libros, y así, viajamos a través del tiempo conociendo estrambóticos personajes.

He llegado a la conclusión, de que estos cuerpos repletos de páginas que cuentan historias negras y rosas, declaman en verso y en prosa como si fuesen seres vivos, van de mano en mano permitiéndonos tener amplias conversaciones entre lectores, tienen el poder de hacernos soñar, crecer o simple y sencillamente aprender algo distinto.

Viene a mi mente aquella época escolar no muy lejana, en la que portar conmigo un diccionario era básico y entre una página y otra, al buscar el significado de una palabra me encontraba con otra, y otra y muchas mas y aunque actualmente el uso del diccionario sigue vivo como si se tratara de una tradición, Wikipedia o llámese como se llame tu diccionario on line, ha venido para quedarse.

Hemos visto como a pasos agigantados, el libro va adquiriendo otra forma, pues el hombre ha ido desde la tabla de arcilla hasta el kindle. Entiendo que no es lo mismo amar la literatura que amar al libro, sin embargo, el formato digital nos quita a los románticos amantes del libro el placer de sentir la textura del papel y ese aroma particular que encierran sus páginas, en mi caso, el olfato me evoca momentos fantásticos, como cuando de pequeña me sentaba en un columpio a leer una vieja colección de cuentos de los hermanos Grimm, aunque Usted no lo crea, ese libro añejo sin tapas guardaba un aroma especial que todavía recuerdo y podría reconocer tal como se reconoce el aroma a tierra mojada.

En alguna ocasión leí, que la lectura exige las cualidades de: soledad, paciencia y reflexión, puede y para muchos el soporte del texto no importe mucho, pero para mi es mejor tener una charla con mis amigos en vivo, en directo y a todo color que vía web cam , es decir, prefiero disfrutar de un buen libro abriéndolo de par en par y doblar la esquinita de aquella página que contiene esa idea esencial que trascendió mi perspectiva.

En conclusión, lo importante es leer sea cual sea el soporte del que se trate, pero yo, elijo el libro que quietecito espera en los estantes de las bibliotecas, el libro empolvado que ha viajado de mano en mano, que tiene historia y huele a antaño. Evidentemente me sucede que, por practicidad me he vuelto usuaria de los diarios on line, así como tú y tanta gente. La cultura va cambiando de personalidad, evoluciona tanto como el mismo ser humano, lo importante será quizás no olvidar su origen ni tampoco cerrar el paso a los grandes avances.

Y tú, ¿con qué te quedas?…